Mostrando entradas con la etiqueta erasmus. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta erasmus. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de febrero de 2014

30DC 25 - NI

¡No hay nada como despertarse un sábado temprano, habiendo dormido lo suficiente, ponerte música motivante y empezar el día con energía! Funciona, y mucho, sobre todo si fuera hace un sol de escándalo y no el frío y la lluvia de mi querida Irlanda del Norte. En días como hoy me acuerdo mucho de esos poquitos en los que abrías las cortinas y te encontrabas un día soleado y te daba la alegría de la semana. ¿Que por qué me acuerdo, precisamente, de los días soleados de allí? Pues porque me enseñaron a valorar mucho más los de aquí. Y, como eso, otras cosas que, a veces, solo puedes valorar cuando estás fueras, a unos cuantos miles de kilómetros de todo lo que conocías y te importaba hasta entonces. Parecerá una trivialidad pero, es cierto que, no aprendes hasta que no has dejado de por medio tiempo y espacio y esas mismas circunstancias te hacen crecer (interiormente) varios años en unos pocos meses.



(Música del día: como ya he dicho, motivante, patrocinada por las listas de reproducción 'estados de ánimo' de Spoty :) )

miércoles, 13 de febrero de 2013

Azul marea

Esto lo escribí hace, exactamente, 3 años, 1 mes y 5 días.

Todo pasa y todo queda...o eso dicen, ¿no?



Ella sabía que podía volar, solo era cuestión de tiempo. Ya había escuchado que esa sensación existía y en sueños había experimentado algo parecido a eso. Callejones sin salida, una puerta, un pasillo, otra puerta...no era difícil adivinar qué era eso que estaba latiendo en el ambiente. Después de tanto intentar abrirlas, de salir y poder volar, cuando parecía que todo estaba preparado y predispuesto para ello, llegó y le pisó las alas. O mejor dicho, se las cortó de raiz. Era el miedo. El miedo a volar alto, tan alto que el resto del mundo no pudiera ni siquiera verla era demasiado grande. Volar alto, muy alto y un día, como Ícaro quemarse las alas y caer, pero no caer y volver al mismo lugar...caer hasta lo más profundo, caer y estar muy por abajo de los demás, y no volver nunca más a la superficie. Eso no era posible, no, no iba a permitírselo. Iba a ser su Dédalo particular, pero sin construir alas rompibles, alas de cera que pudieran fundirse y terminaran para siempre con el sueño de volar.
Solo quería conservarla en la isla, su isla particular, donde nada cambiaría, donde todo se quedaría exactamente igual, eterno, para ellos. Pero ella no quería, se resistía a pensar en que algo tan bonito no pudiera ser real. ¿Dónde estaba el sueño de escapar, de salir de aquella isla y de poder volar, y convertirse en pájaros para siempre? ¿No había otra solución? ¿Por qué las alas tenían que ser de cera?
- Hay...hay más materiales, no tienen por qué ser de cera, quiero decir...podemos hacerlas irrompibles.
- No.
- No quiero quedarme en esta isla para siempre.
- Yo sí, aquí todo es perfecto.
- Pero puede ser mejor...¿puedo, al menos, intentar construirlas?
- Puedes construirlas, pero yo no voy a volar con ellas.
- ¿Por qué?
- ...
- Por el miedo, es eso, ¿no?
- No...esas alas nunca van a volar.
- Déjame intentarlo. Podemos volar si queremos. Depende de nosotros.
- Saldrá mal.
- ¿Cómo puedes saberlo si ni siquiera lo intentas?


Y todo siguió tal y como era. Con miedo a salir de esa isla, con miedo a tener algo peor, con miedo a arriesgar esa seguridad de la isla perdida...solo por el miedo.Pero también, con miedo a algo mejor. Y ella siguió soñando con volar, con hacer unas alas fuertes e irrompibles, con alcanzar el cielo azul...azul marea.

martes, 15 de enero de 2013

Y viceversa

Lo que eres
me distrae de lo que dices.


Lanzas palabras veloces,
empavesadas de risas,
invitándome
a ir adonde ellas me lleven.
No te atiendo, no las sigo:
estoy mirando
los labios donde nacieron.


Miras de pronto a los lejos.
Clavas la mirada allí,
no sé en qué, y se te dispara
a buscarlo ya tu alma
afilada, de saeta.
Yo no miro adonde miras:
yo te estoy viendo mirar. 


Y cuando deseas algo
no pienso en lo que tú quieres,
ni lo envidio: es lo de menos.
Lo quieres hoy, lo deseas;
mañana lo olvidarás
por una querencia nueva.
No. Te espero más allá
de los fines y los términos.


En lo que no ha de pasar
me quedo, en el puro acto
de tu deseo, queriéndote.
Y no quiero ya otra cosa
más que verte a ti querer.



 La voz a ti debida (1237 - 1265)
Pedro Salinas

jueves, 8 de noviembre de 2012

...

"Will you see me in the end?
or is it just a waste of time trying to be your friend?"



viernes, 26 de octubre de 2012

From now on

Hola, pequeño, ¿cómo estás?
No, no me he olvidado de ti. Es solo que últimamente tengo demasiadas cosas en la cabeza. Y en los pies. Y en las manos. Y en el corazón. Especialmente desde que este nuevo país, antes desconocido para mí, en el que ahora me encuentro, me ha absorvido el cerebro y se ha colado poquito a poquito, sin casi darme cuenta, dentro de mi alma.
Es curioso que, desde que estoy aquí, el resto del mundo ha empezado a parecer diferente. No es más extraño, ni más bonito, ni más feo, ni más vacío, ni más lleno. Simplemente diferente. Y me gusta. 
Prometo no dejar de escribirte. ¿Recuerdas las teorías y las filosofías de vida de las que solíamos hablar? Se están cumpliendo, una a una. Creo que debes volver a recordame algunas, puede que estén a punto de pasar también.
¿Que qué pasa si no suceden? Tranquilo, también estoy preparada para eso. No me asusta que llegue el día de la despedida y todo haya sido como hasta ahora. Me gustan las cosas tal y como están, no le des más vueltas.


- Do you promise?
- I promise.